• -10%
Deshuesado de jamón de cebo 50% Ibérico
Deshuesado de jamón de cebo 50% Ibérico

Deshuesado de jamón de cebo 50% Ibérico

Disponible
154,62 €

Al comprar este producto puede obtener hasta 15 Puntos. Su carro de compras totalizará 15 puntos que se puede convertir en un cupóne de descuento de 3,00 €.

171,80 €
-10%
Impuestos incluidos
Oferta valida durante

Cereales y hierbas naturales conforman la esencia del jamón ibérico de cebo. Cuidada alimentación que le aporta su propia personalidad a un producto de gran calidad.

El proceso artesanal de producción del jamón ibérico de cebo le confiere delicados toques en aromas y sabores, en los que se dejan notar la dehesa y los aires serranos.

Sin lactosaSin lactosa

  • Precio kilo
    Precio kilo
    36,1 €
  • Raza
    Raza
    50% Ibérico
  • Alimentación
    Alimentación
    Cebo
  • Origen
    Origen
    Salamanca
  • Peso
    Peso
    4,6 a 5,2 Kg.
  • Precinto
    Blanco
  • Curación
    Curación
    +30 meses
  • Transporte Entrega en 24-48 horas en la Península.
  • Devoluciones Devoluciones en 7 días.
Peso de la pieza
  • De 4,6 kg. a 4,9 kg.
  • De 4,9 kg a 5,2 kg

Descripción

El cerdo de raza ibérica tiene la particular cualidad de infiltrar la grasa en el músculo. Se trata de la grasa oleica, obtenida en gran medida de una alimentación a base de bellotas. No obstante, el proceso también se produce cuando los animales son criados a base de piensos, cereales y hierbas de la dehesa. Todo ello, unido a los largos recorridos que los cerdos realizan gracias a su crianza al aire libre, facilita el proceso de infiltración. De esta forma, se obtiene el característico veteado de los jamones ibéricos, donde la grasa se deja ver untuosa, suave y de color blanquecino.

El cerdo ibérico es la base de la producción del jamón ibérico de cerdo. En este caso, se trata de piezas obtenidas a partir de animales cuya genética mantiene un 50% de dicha raza. El resto de su herencia procede de animales de raza Duroc, la única permitida por la normativa para las mezclas. En estos casos, suele ser la madre la que aporta la raza ibérica.

El jamón ibérico de cebo

El sabor, el aroma y la jugosidad de la carne dependen en gran medida del porcentaje racial de los animales. Suele ser más intenso en aquellas piezas que proceden de un ibérico cien por cien. No obstante, el jamón ibérico 50% de cebo aporta la calidad del proceso artesanal de su curación y la suavidad que le otorga la mezcla racial.

El jamón ibérico de cebo cuenta, así, con todas las virtudes propias del cerdo ibérico, pero con un sabor más suave. Su textura se aprecia untuosa, por lo que es habitual que se deshaga en la boca al degustarlo. Una armonía en el sabor entre dulce y salado, donde es posible apreciar los aromas del campo.

De hecho, el cerdo ibérico de cebo ha sido criado en libertad. Una forma de crianza que le permite realizar largos recorridos por el campo en busca de las hierbas y plantas más sabrosas. Así, el animal obtiene los nutrientes precisos para cumplir con sus necesidades energéticas y, sobre todo, para desarrollar el proceso de engorde. Los paseos por la dehesa permiten que el cerdo desarrolle su musculatura y, además, le facilita la infiltración de la grasa en la fibra muscular.

Un buen complemento

El proceso de curación tiene lugar a lo largo de 24 meses. El aire de la sierra es fundamental para la elaboración del jamón, pues la temperatura y la humedad controlada van potenciando el sabor y el aroma de la carne.

Para su consumo, es ideal acompañar al jamón con productos que potencien todas sus cualidades. Unos picos sevillanos o regañás son ideales para ello, pues limpian el paladar y neutralizan otros sabores.

No menos importante es la elección de la bebida adecuada. Los sabores suaves y untuosos del jamón ibérico de cebo permiten prácticamente cualquier combinación. Desde el agua hasta el cava, preferiblemente bien frío. Igualmente, es posible acompañar el jamón con una buena cerveza, a ser posible de sabor suave y sin mucha graduación.

La opción más tradicional sigue siendo, por supuesto, un buen vino. Los tintos suelen ser los más apreciados para acompañar a un jamón, preferiblemente aquellos que han sido sometidos a algún tiempo de crianza, como este. Vino de color rubí intenso, se muestra en boca redondo y estructurado. Ideal para potenciar los sabores del jamón.

Para aquellos que prefieran algo más atrevido, también es factible degustar un buen jamón ibérico de cebo con un vino blanco. Una opción correcta sería este Rueda de 2016. Su potente aroma varietal con notas de hierbas verdes combinan con los aromas a dehesa del jamón. Un vino elegante que deja un buen recuerdo en boca.

 

Jamón de  cebo 50% ibérico, sal, azúcar, conservantes (E-252 y E-250) y antioxidantes (E-331iii y E-301).

Valor energético:1379 kj 331 kcal
Grasas:22,6 gr
Grasas saturadas:8,9 gr
Hidratos de carbono:<10 gr="" br="">
Azúcares:<10 gr="" strong="">
Proteínas:31,90 gr
Sal:2,70 gr

Cereales con gluten y derivados:NO
Crustáceos y derivados:NO
Huevos y derivados:NO
Pescados y derivados:NO
Cacahuetes y derivados:NO
Soja y derivados:NO
Leche, lactosa y derivados:NO
Frutos de cáscara y derivados:NO
Apio y derivados:NO
Mostaza y derivados:NO
Granos de sésamo y derivados:NO
Anhídrido sulfuroso y sulfitos:NO
Altramuces y productos con base de:NO
Moluscos y productos con base de:NO

Mantenerlo en un lugar seco, a temperatura constante y sin humedad. Conservar entre 12 y 14 ºC.

Piensos + Cereales + Hierbas naturales.

Detalles del producto

Comentarios

Pulse aquí para dejar su opinión

Producto añadido a la lista de deseos
Product added to compare.

El presente Sitio Web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en nuestra web así como para analizar el tráfico web de la misma. Además, compartimos información sobre el uso que el usuario haga del sitio web con nuestros partners de medios sociales y publicidad. Para continuar navegando es necesario aceptar expresamente la Política de Cookies que puedes consultar haciendo clic aquí.